La contraseña, nuestra contraseña

18.11.2023 – 16.01 2024

Jorge López Galería presenta el primer proyecto individual de Álvaro Porras Soriano, después de su  participación en ‘[DOSMILVINT-I-U] [DOSMILVINT-I-TRES] = I encuentro’, exposición realizada en el Institut Valencià d’Art Modern (IVAM), y tras la presentación en Abierto Valencia de la exposición ‘Punk Beginning 2022’, en nuestro espacio.
‘La contraseña, nuestra contraseña’ comienza planteándonos tensiones en torno a la expresión y la conectividad a través de elementos simbólicos. Nos sumerge en la representación pictórica para explorar una reflexión sobre la conexión y el mensaje, que de alguna manera evoca a lo icónico. Así, el proyecto se origina a partir de la creación de una serie de códigos de acceso a mensajes sin descripción, sin discurso, sin implicación…
Canta el Pelé, a la guitarra de Vicente Amigo, una sevillana que trata de un amor que se separa, y que, al tomar distancia, elabora su propio código como una conexión retirada. Como construcción narrativa, al igual que el Pelé, el trabajo de Álvaro busca matizar una serie de formalizaciones en torno a los términos conectivos que pueden darse a través de un discurso que, en último término, nunca llega a pronunciarse.
Lo pictórico, en este proyecto, actúa como una serie de procesos de codificación que hacen referencia a varios términos canónicos de la conectividad: la puerta, el puente y el portal. Cada uno de estos elementos ofrece una perspectiva única sobre la relación entre el espectador y la obra, así como entre los elementos que representan.
La Puerta: como un punto de entrada y salida, un umbral que separa el mundo de su continuidad.
En ‘La contraseña, nuestra contraseña’, la puerta se convierte en un símbolo de transición y transformación. Puede estar abierta o cerrada, lo que sugiere la idea de oportunidad y elección.
La puerta se transforma en una construcción visual que desafía las percepciones de lo que se encuentra al otro lado, invitando al espectador a cuestionar lo que se oculta tras este umbral y cómo se relaciona con el mundo en sí.
El Puente: como un símbolo de conexión y travesía. El puente se extiende en la distancia y parece no tener un final definido. Sus pilares se alzan como puntos de apoyo, pero el espectador nunca llega a ver su verdadero destino. De nuevo, en lugar de ofrecer una conexión clara, el puente se convierte en un enigma que suscita interrogantes sobre la continuidad y la dirección.
El Portal: como un vacío que proyecta su salida hacia un abismo de conocimiento. Es un punto de transición hacia lo desconocido, un agujero en la realidad que desafía nuestra percepción de lo que es posible. El portal, como construcción pictórica, se sumerge en la exploración de dimensiones más allá de lo tangible, invitando al espectador a cuestionar la misma naturaleza de la realidad y la existencia.
‘La contraseña, nuestra contraseña’ se construye sobre estos elementos como una suerte de materialización pictórica sobre un proceso y un deseo de comunicación sin mensaje, una paradoja del proceso de aquello que existe sin su elemento esencial. Un vacío del discurso, donde el acto comunicativo se presenta así como una realidad ennadecida. Cada elemento plantea preguntas sobre la percepción, la transición y la trascendencia. Así, la puerta se abre y se cierra desde la bisagra de su equidistancia con aquello que conecta, el puente parece no acabar en ningún final más allá de aquellos puntos del camino en los que caen sus pilares, y el portal es en sí un vacío que proyecta su salida hacia un abismo gnóstico.
La contraseña, que parece aventurarse desde el título de esta exposición, es algo que no se brinda en ningún punto del proyecto.

PUERTA
Del incendio y la demolición se salvaron 3 puertas, varias ya no llevan a dónde llevaban.
Sobre otra permanece una inscripción que dice: ________ Las puertas que viajaron ventilan,
por guardar no se gastan, no le da el sol a la madera.
Nos vemos abajo en la puerta,
en la puerta de casa, una puerta abierta,
no se le pueden poner puertas al campo.
Cuando se cierra una puerta se abre una ventana: cerrada, con un cartel, sin timbre, con buzón, blindada, de cristal, de exterior.
La bisagra guarda la distancia
ahora bajo, ya subo.
cruzar, cruzar
PUENTE
Un puente une un lado y otro lado. tiende un camino desde uno hacia otro, Es vital poder tomar puentes,
cruzar para salir de uno e ir hacia
Dos orillas y algo que las una.
Dos lados cercanos, dos lados lejanos.
Una comba podría ser un puente
cuando hay dos días festivos separados por un hueco y se unen es un puente,
cuando cruzas un puente algo cambia.
El puente de Rande.
un túnel también podría ser un puente,
una barca también podría ser un puente.
Bajo el puente se encuentra el abismo.
Los pilares abren las aguas, soportan el peso.
En los billetes hay puentes, tirarse de un puente, vivir debajo de un puente.
PORTAL
Las escaleras que llevan al portal, el peldaño del portal que nos gusta.
Es porosa, más ligera que la puerta seca y dura.
Una brecha, una grieta, una oportunidad, un parpadeo, un agujero,
una salida, un espacio de posibilidad,
un hueco, una apertura, la puerta principal,
cruzar, cruzar
Texto: Marina González Guerreiro

Obras disponibles

Scroll al inicio